Las jergas son un tipo de lenguaje, generalmente utilizado por los jóvenes, que tiene por finalidad reflejar sus comportamientos y dar expresión a un particular estilo de vida. Un buen ejemplo son los grupos de personas que tienen un vocabulario propio, como las personas aficionadas al rock. Este lenguaje transmite como rasgos principales el espíritu juvenil de los adolescentes, las ganas de ser diferente, el desenfado, la vitalidad, la informalidad y la creatividad manifiesta en el uso de gran variedad de palabras.
La aparición de unos u otros cambios en el léxico y la expresión es muchas veces cuestión de moda. O sea, las jergas se acaban y surgen de acuerdo con las novedades y comportamientos que aparecen. Resulta cuando menos gracioso encontrar a un viejito hablando a la manera de los jóvenes, y es que este lenguaje tiene todos los rasgos propios del grupo social de los jóvenes, ya que refleja su actual momento de vida. Por eso nos suena raro cuando escuchamos a alguien de 50 años hablando como si fuera un chico de 18.
Es difícil escuchar a un joven que no intercale argot juvenil. Generalmente, ellos ni se dan cuenta de la gran cantidad de neologismos que introducen en el momento del habla. Este hecho se debe a que estos chicos ya tienen esas palabras interiorizadas. Para ellos son tan claros sus significados y sus sentidos que se olvidan de que no todas las personas saben lo que están diciendo. Por ejemplo, si un joven de Hispanoamérica recién llegado a España escucha una charla entre dos chicos madrileños, por supuesto, no entenderá todas las cosas que dicen: - ¿Qué pasa, tronco? ¿No me digas que te rajas y te abres tan temprano? En esta frase hay tres palabras que el muchacho latino puede no conocer por varias razones: porque las jergas son muy localistas, por lo que no forman parte de su léxico, o porque esas palabras tienen para él un significado bien diferente: puede que incluso conozca las palabras en cuestión (tronco, rajas y abres), pero en su país puede ser que tengan un sentido distinto que en España, como en el caso del ejemplo.
¡Sin embargo las jergas no terminan aquí! Hay muchas otras de uso común entre los chicos que es interesante que cualquier usuario activo de la lengua conozca, como:, mogollón (mucho), molar (gustar), currar (trabajar), chungo (malo), flipar (alucinar), petado/petao (lugar completamento lleno), papear (comer), putada (molestia, mala jugada), potra (suerte) friqui (del inglés freak, extraño, extravagante, obsesionado con un tema, afición o hobby), tío/tía (usado para llamar o nombrar a cualquier hombre o mujer) etc.
Además, es importante el aprendizaje de estos términos por estudiantes de ELE, pues las jergas son muy ampliamente utilizadas. Así, para que uno no se asuste y sepa comunicarse cuando esté en España o Hispanoamérica, los profesores de lengua extranjera harían bien en llamar la atención sobre estas palabras, para que los estudiantes sepan defenderse al comunicarse en una situación informal, como ir al cine con los amigos, y no sólo en contextos puramente formales o más cultos. Conocer los dos lenguajes es poseer las herramientas necesarias para cada situación comunicativa.
Dariana Paula Silva Gadelha
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